Puerto espacial en México: La mirada de un visionario
/Uno de los mayores obstáculos en la carrera aeroespacial, es la capacidad de poder colocar elementos activos en el espacio. Actualmente, éste es un territorio inexplorado para América Latina; de hecho, de toda América solamente se han hecho lanzamientos orbitales desde Estados Unidos y la Guayana Francesa y ha existido presencia de lanzamiento de cohetes desde Canadá, Perú, Argentina, Surinam y Brasil.
Hablando propiamente de un puerto espacial, se tiene contemplado utilizar este término como un centro en el que los futuros turistas espaciales puedan ser lanzados al espacio en vuelos suborbitales y orbitales, incluso ya en un futuro no tan lejano visitar al planeta vecino Marte.
Entre los principales retos para hacer esto realidad en México, no solamente está el desarrollo de nuestros propios sistemas de propulsión, sino también atraer intereses extranjeros como en un aeropuerto “convencional” donde existen aviones de diferentes compañías, como Airbus, Lockheed Martin, Boeing, por mencionar algunas.
Otro reto consiste en seleccionar la ubicación correcta del Puerto Espacial pues México tiene varias zonas candidatas para la colocación de lanzadores de cohetes. Uno de los lugares más considerados sería en Baja California, ahí las condiciones climatológicas usualmente son favorables, y la cercanía con Estados Unidos también es un elemento positivo. Pero hay que tener en cuenta que para poner en órbita cualquier elemento, hay que “apuntar” hacia el Este, esto si queremos adoptar una órbita que tenga cierta sincronía con el movimiento de rotación de la Tierra, y hay que procurar que las fases de los cohetes caigan al agua.
Para fortuna de los mexicanos, tenemos una gran masa de agua a nuestro Este llamado Golfo de México, si bien las condiciones climatológicas no siempre son idóneas para cualquier tipo de vuelo pues ahí se originan grandes huracanes.
Hay que tener en cuenta que la logística de un aeropuerto internacional es aplicable aquí mismo, pues es necesario tener en cuenta centros de instrucción para pilotos y tripulación, hangares, bodegas de almacenamiento, laboratorios de experimentación, hasta propiciar el comercio allí mismo, como comida o recuerdos.
La formación de capital humano es indispensable y primordial para que sea una realidad un puerto espacial. Es necesario contar con pilotos que sepan volar cohetes, ingenieros que puedan construir y mantener los sistemas, los operadores para monitorear el tráfico aeroespacial y mantener comunicación con las personas que estén allá arriba, entre muchas otras más. Mi visión es que un centro de instrucción que forje a los futuros astronautas, cosmonautas y científicos nos brindará una enorme ventaja para ponernos al corriente y ser competitivos como país en esta carrera espacial.