Margaret Domínguez, mexicana a la conquista de la NASA

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Originaria de Tecamachalco, Puebla, Margaret Zoila Domínguez Rodríguez es una mexicana más que se abrió paso en el difícil campo de la física y las matemáticas, fascinación que la llevó a ser una de las mujeres exitosas en la NASA. A la edad de 13 años, mientras estaba en una fiesta en lugar de divertirse y salir a bailar tomó una servilleta para dibujar los patrones de distribución de la luz que se generaban con la disco ball del lugar.

En un reportaje difundido por la Revista Expansión señala que Margaret Domínguez fue cautivada por las ciencias exactas, las materias de álgebra, física y química se convirtieron en sus preferidas mientras cursaba la secundaria. Hoy, es ingeniera óptica en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), en Greenbelt, Estados Unidos.

Especialista en sistema óptico

Su labor en la NASA es diseñar telescopios con espejos y lentes específicos. Formó parte del equipo de trabajo del telescopio James Webb Space Telescope, que será lanzado en octubre de este año para que astrónomos estudien la historia del universo y, actualmente es la ingeniera a cargo del sistema óptico que se instalará en el telescopio Wide Field Infrared Survey Telescope (WFIRST), que será enviado al espacio en 2022.

Cosas del destino

Margaret narra que su llegada a la NASA fue cosa del destino, pues en febrero de 2008, participó en la organización del Segundo Congreso Nacional Universitario. Uno de los ponentes invitados al encuentro fue Jonathan P. Gardner, jefe del laboratorio de Cosmología Observacional del Centro de Aviación Espacial Goddard, quien invitó a la estudiante a aplicar al programa de prácticas profesionales de la NASA. Domínguez aceptó la recomendación, presentó su solicitud y en abril de 2008 fue aceptada en la iniciativa de 10 semanas.

La joven científica cuenta que es una de las pocas mujeres latinoamericanas en el centro de la NASA. "Soy muy afortunada", reconoce. Para Eduardo Tepichín, investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, es positivo que el talento mexicano se enriquezca a nivel internacional. “Lo mejor sería repatriar a Margaret y retenerla —agrega el especialista—, ya con la experiencia que ha adquirido podría aportar mucho al país”.

Mayor de cuatro hermanas

Creció como la mayor de cuatro hermanas en el seno de una familia en la cual fue inculcada la perseverancia en todos los aspectos, especialmente en el de la educación, gracias al cual ha cosechado tantos éxitos. Estudio Licenciatura en Física en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), institución a la que se acercó tras haber participado en un campamento de ciencias, y aunque al principio la decisión entre estudiar física o matemáticas le resultó difícil, la joven científica optó por la primera. “A veces el panorama que te espera al estudiar física es inseguro” y agregó que siempre contó con el apoyo de su familia, misma que le ha impulsado a seguir adelante y perseguir sus metas.

Perseguir nuevos sueños

Una vez concluida su carrera, Domínguez Rodríguez fue aceptada en la Universidad de Arizona para realizar un posgrado con una beca completa. En 2013 concluyó su programa de maestría y actualmente se encuentra en proceso para obtener su doctorado, gracias a la investigación que realiza en el GSFC de la NASA.

Dicho proyecto de estudio es sobre el Wide Field Infrared Survey Telescope (WFIRST), que se espera sea lanzado en 2022. “Es un telescopio espacial que va a tener diferentes instrumentos dentro del mismo; yo trabajo en el prototipo de un sistema óptico con tres lentes que tiene la función de espectrógrafo, que permite generar espectro de diferentes imágenes; básicamente este instrumento posibilita tomarle fotos a los objetos en el espacio y, a través de ver su espectro, descifrar su componente químico”, explicó.

Además de avanzar en su tesis de doctorado, la científica mexicana ha trabajado para el mismo centro en el proyecto James Webb Space Telescope, en la calibración y mantenimiento del equipo. Por ahora, con tan solo 28 años y una carrera importante, se encuentra de vuelta en el departamento de óptica del GSFC en el área de ensamblaje, integración y metrología.

La NASA no la dejo ir…

Sus sueños comienzan, primero con un intercambio de un año académico en Montreal, Canadá, en la Universidad McGill, y así cursó el 5º y 6º semestre de Física entre 2006 y 2007. En febrero del 2008, organizó el 2º Congreso Nacional de Física en la UDLAP, y la invitaron a aplicar para el Summer Internship Program de la National Aeronautics and Space Administration (NASA). Nunca nadie le dijo que la NASA era inalcanzable, aunque tampoco se le había ocurrido tener esa opción. Aplicó y fue seleccionada en la estancia profesional por 10 semanas durante el verano del mismo año.

Trabajaba de 10 a 12 horas al día y se sentía feliz, en medio de la experiencia. Al percibir su entusiasmo, sus colegas la animaron a que aplicara en una posición dentro del NASA Cooperative Education Program en el Departamento de Óptica, eso le permitiría continuar con sus estudios de posgrado, maestría y doctorado. Insegura y atenta a la competencia por la posición, accedió a tomar el reto y sólo hubo buenas noticias.

Asimismo trabaja en el programa Marte 2020 que enviará un grupo de astronautas al planeta rojo a fin de generar un ecosistema que sea viable para que los navegantes espaciales puedan existir en un ambiente que no tiene las condiciones de la Tierra. Es una mujer de futuro porque su trabajo es participar en inventar y diseñar tecnología que no existe aún.

En el trabajo de los dispositivos para los telescopios, participa en un proceso fino y complejo que culmina en la armonía entre los sistemas óptico, mecánico y eléctrico, esto va desde el diseño de lentes y espejos, el proyecto de diseño y creación de monturas hasta el sistema eléctrico que hace que funcione. Ella evalúa las partes, las revisa, ensambla y prueba que el diseño funcione como fue planeado.

Como mexicana, latina e hispanoparlante, piensa que hay muy pocas personas, hombres y mujeres, en el campo científico, y su responsabilidad y pasión es mostrar un camino como lo hicieron con ella, que siempre la hicieron sentir cómoda con sus capacidades y habilidades y con la posibilidad de un gran futuro en la aventura de las ciencias. Su mensaje específico es para las niñas, ella piensa que su compromiso y responsabilidad es seguir trabajando entusiasmada y compartirlo con los demás.